[Crítica] Yuruyuri -1ª temporada-

Yuruyuri-07YuruYuri (ゆるゆり) es una serie bastante popular entre los amantes del yuri, y sobre todo lo es por llevar ya la palabra dentro de su nombre, que unido al yuru, nos hace pensar que será una serie de ese género (especialmente si traducimos literalmente el título a “yuri fácil”). Sin embargo, pese a esto, lo que tenemos con este anime un slice of life del género shoujo ai basado en un manga homónimo de Namori, en el que nos encontraremos a unas cuantas niñas muy monas haciendo monerías.

Lo que ofrece yuruyuri es moe elevado a la enésima potencia con un montón de chistes que se dan entre las diferentes chicas del Club de Entretenimiento del instituto femenino Nanamori, que lleva el nombre del autor ligeramente modificado. Los doce capítulos de que consta la primera temporada, editada por NISA en septiembre de 2013, nos muestran el día a día de unas adolescentes a las que les encanta perder el tiempo juntas en su club en el que todo vale y que, al no tener un objetivo ni tratar sobre nada en concreto, intentan cerrarles, quitándoles así la posibilidad de reunirse en un sitio en el que ver anime, leer té, tirarse bajo el kotatsu o incluso de darse inocentes besitos porque se quieren mogollón algunas de ellas, aunque no piensen en tener una relación amorosa en serio.

Yuruyuri-08Yuruyuri peca de algo primordial dentro de su formato y de lo que nos intenta ofrecer, y es que tira demasiado de clichés y además repite los gags una y otra vez, de modo que, aunque una vez tuvieran gracia, difícilmente la seguirán teniendo a la segunda, tercera o novena vez. Al tratarse de una comedia, fallando en la fórmula utilizada, ya gran parte del camino queda lleno de piedras, por lo que por muy monas que sean estas jóvenes lesbianas, está esa sensación de pesadez que provocan en muchas ocasiones los anime slice of life, género que a mí me da la sensación de estar siempre pendiente de un hilo en el que hacia un lado está la salvación (Denpa Onna to Seishun Otoko) y hacia otro está la perdición (Tamako Market), aunque otras tantas se quedan tambaleándose en el medio, como es el caso de Yuruyuri.

Al no haber una trama, cada uno de los episodios tiene su argumento, para que así el protagonismo de las chicas vaya cambiando un poco y que todas tengan sus momentos estelares, aunque solo sea para tener fantasías sexuales con las compañeras del club, para desafiarse por bobabas para así entretenerse o para mirar su anime de magical girls favorito.

Yuruyuri-10Las chicas de Yuruyuri, dentro de estar locas, están lo suficientemente cuerdas como para que no nos sorprendan demasiado sus ideas, con la salvedad de las que puedan tener Kyoko (la rubia alocada) o Chitose Ikeda (la chica pervertida de pelo plata). Los estereotipos más corrientes dentro de la creación de personajes están vigentes también, por lo que podréis conocer a alguna tsundere de libro, a la patosa o a la calladita. En el fondo, entre todas forman un buen grupo con el que pasar un buen rato y de ahí que en realidad yo situara mentalmente a esta serie en ese punto intermedio del que hablaba antes, porque aunque hay cosas que no me convencen, tiene su encanto en otras y sin empacharse y viéndola de modo gradual, no está mal y menos en la preciosa edición deluxe de NISA, de la que ya os hablé en su día aquí en nueve.

Sobre Rosi Ortega 355 Artículos
Apasionada de los cómics, la sociedad japonesa y los videojuegos. Twitter personal: @WishRosi

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