(Crítica) Roujin Z

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En 1991 Satoshi Kon se estrenaba en el mundo de la animación con Roujin Z gracias a la oportunidad que le dio su amigo Katsuhiro Otomo, guionista de este largometraje que fue dirigido por Hiroyuki Kitakubo, director también de otras películas como Blood: the Last Vampire, Black Magic M66 o Akira (codirigida con Otomo). Ninguno de estos tres nombres necesita de una presentación, pues es tal la calidad de sus trabajos, que todo el mundo conoce cosas como las antes citadas o como Perfect Blue (Kon, del que tenemos la reseña de su manga “Regreso al mar“) o como Memories (Otomo).

Ahora, 22 años después, y gracias al acuerdo existente entre Selecta Visión y Viz Media, nos ha llegado este filme en una bonita edición combo con un DVD y BD para poder disfrutar de él con una buena calidad de imagen, algo que los fans del anime agradecerán enormemente, especialmente a la hora de conservar este clásico en su colección de la manera que se merece.

Roujin_Z-01Roujin Z cuenta la preocupación de los japoneses debido a la baja natalidad y a lo viejo que está volviéndose el país al no haber más que ancianos sin contar con nuevas generaciones que vayan a sacar adelante su tierra cuando ellos ya no estén ahí. Eso, precisamente sucede en la realidad, pero en la película no se toman en cuenta posibles situaciones reales, sino que se va más allá, volcándose en la ciencia ficción y además introduciendo algo que le gusta muchísimo a Katsuhiro Otomo: robots.

Sin querer entrar en detalles, ya que se perdería parte de la gracia, tan solo diré que el estudio que pretenden realizar con los ancianos y cómo se suceden los hechos, mezclándose momentos de humor con piratas informáticos y amoríos varios, está de lo más entretenido y que se nota mucho la mano de los genios de los que hablaba al principio del texto, incluso de Satoshi Kon a pesar de que se tratara de su debut.

Roujin_Z-06Si sería buena idea dejar al cargo de los abuelos a una máquina que parece ser de lo más útil aseando, suministrando alimentos e incluso dando horas de entretenimiento al enfermo, es algo que precisamente ponen en entredicho en esta película en la que, una vez más, se hace una pequeña crítica a los intereses que puedan tener los políticos corruptos a los que tan poco les importan las vidas humanas, más allá de la suya  propia que ha de ser de lo más acomodada.

Los fans del anime como poco deberíais echarle un vistazo a Roujin Z por el staff que tiene, ya si después os parece algo lento el ritmo de la película o no termina de convenceros por la razón que sea, mala suerte, pero es una obra que merece la pena y que, por cierto, tuvo su manga (de un solo volumen) publicándose de manera paralela a la de la realización de la película y el estreno en cines de la misma.

Sobre Rosi Ortega 355 Artículos
Apasionada de los cómics, la sociedad japonesa y los videojuegos. Twitter personal: @WishRosi

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