Las tres leyes de la robótica en el manganime

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Seguramente todos conozcáis -como poco por verlo en referencias varias- las populares tres leyes de la robótica creadas por Isaac Asimov en las que deja claros unos principios básicos para la buena convivencia entre humanos y robots. Éstas pueden verse sobre todo en su libro de relatos “Yo, robot”, que nada tiene que ver con la película protagonizada por Will Smith (aunque está bastante lograda e interesante). Por supuesto, y ya que comentaba que son leyes de lo más extendidas, el mundo del manga y el anime no ha quedado exento de ellas y, de hecho, me gustaría comentar algunas en las que yo he detectado que aparecen, pero si vosotros sabéis más, podéis ponerlo en comentarios.

Lo primero de todo, es que recordéis las leyes a las que me refiero, y por tanto os las cito a continuación:

Un robot no puede hacer daño a un ser humano o, por inacción, permitir que un ser humano sufra daño.

Un robot debe obedecer las órdenes dadas por los seres humanos, excepto si estas órdenes entrasen en conflicto con la 1ª Ley.

Un robot debe proteger su propia existencia en la medida en que esta protección no entre en conflicto con la 1ª o la 2ª Ley.

Aunque Pluto de Naoki Urasawa está basado en una de las sagas de Astroboy (en la más oscura relatada por Tezuka en esta serie) es curioso que la obra del creador de Monster y 20th Century Boys mencione y siga las leyes de la robótica, mientras que en Astroboy, el padre del manga creó una serie de principios parecidos, pero de cosecha propia, hechas de una forma mucho más simple y menos elaborada, pero con el mismo fin: la coexistencia sin problemas entre humanos y robots.

Una película en la que se ve claramente el concepto de las tres leyes de la robótica es Ghost in the Shell 2: Innocence, pues aunque los robots sean importantísimos en toda la serie entera, es en este filme en el que se notan mucho más las influencias de Asimov a la hora de crear a los personajes y, sobre todo el comportamiento de los robots.

chiiPero tanto han calado estas leyes de la robótica de respeto a los humanos para que éstos no teman a las máquinas en ningún momento (a pesar de que siempre puede haber maneras para saltarse esas leyes y que haya una revolución) que en Chobits, justo cuando está a punto de finalizar el manga, el creador de Chii y el resto de seres que son como ella, comenta que decidió llamarlos Persocom y no robots o androides porque no quería tenerse que pelear con las leyes de la robótica y prefería algo más sencillo, unos seres mecánicos que hicieran compañía a las almas solitarias como Hideki, el protagonista de esta historia de las Clamp.

En Mahoromatic tenemos a una androide de combate diseñada para acabar con una amenaza alien, pero que nunca dañaría a los humanos. Tanto es así, que después de finalizar su misión, pasa el resto de vida que le queda como sirvienta en una casa. Es un ecchi de ciencia ficción cuyo dibujo pertenece a una de las estrellas del hentai (Bow Ditama) y en él nuestra Mahoro sigue, exactamente, con las leyes, sin que lleguen a mencionarse éstas en ningún momento ni en el manga ni en el anime.

Quizás una de las más olvidadas y desconocidas sea Narue no Sekai (el mundo de Narue) de la que tenemos el manga en España (pero no el anime) y en la que tenemos una pequeña comedia un poco en plan slice of life, hasta que empieza a hablarse de temas más profundos y complejos, metiendo por el medio la ciencia ficción y, cómo no, las leyes de la robótica.

Como cierre, tan solo me queda mencionar dos trabajos del studio Rikka que van unidos: Mizu no Kotoba y también Eve no Jikan, en ambos se tienen en cuenta estas leyes de no hacer daño jamás a los humanos y serles serviciales, en Eve no Jikan incluso las recuerdan completamente palabra por palabra y es donde se juega un poco a buscarse la manera de ir un poco por libre y pasar de ellas ligeramente, teniéndose incluso la duda a veces de si algunos personajes son humanos o robots.

Son leyes muy útiles y que dan mucho juego, por eso es tan común verlas por ahí, ya que ahora son parte de la cultura popular. ¡Seguro que Asimov nunca hubiera imaginado que fuera a llegar tan lejos con esta idea!

Sobre Rosi Ortega 355 Artículos
Apasionada de los cómics, la sociedad japonesa y los videojuegos. Twitter personal: @WishRosi

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