(Reseña) Regreso al mar

kaikisen

 

Planeta de Agostini acaba de lanzar un tomo único de Satoshi Kon que ya había publicado en 1994 que pasó sin pena ni gloria en cuanto a atención del público en su momento y que llevaba años descatalogado. Este manga del autor consagrado, especialmente después de su muerte -lo cual es muy triste, porque él talento tuvo siempre y aquí servidora siempre se lo recomendaba a todo el mundo porque sus obras siempre calan-, es una pequeña maravilla con la que se ve que Kon era un artista de los pies a la cabeza y que no solo tenía esa magia y ese toque especiales como director de cine, sino que también tenía futuro como mangaka, aunque terminara centrándose más en el anime cuando fue encarrilando su breve, pero esplendorosa, carrera profesional.

El manga en cuestión es Regreso al mar (Kaikisen, 海帰線 en su versión original) y ha salido editado en un formato que hará las delicias de los coleccionistas y amantes de los cómics, ya que está en tapa dura, completamente cosido y con una calidad de papel bastante buena, especialmente si lo comparamos con esas hojas de periódico que parece llevar Detroit Metal City (un manga coñerísimo que la editorial ha dejado olvidado).

kaikisen regreso al marLa historia se centra en una familia que ha estado cuidando de huevos de sirena desde tiempos inmemoriales, pasando el encargo a los hijos, luego a los nietos… para que exactamente cada sesenta años lo devolvieran al mar (después de haberle puesto agua marina cada semana) ya que de ese modo, se dice, tendrían calma en el pueblo y buena pesca, que es prácticamente de lo que se nutre Amite al vender ese pescado fuera y tener también un montón para consumo propio.

Sin embargo, lo que antaño podía funcionar sin problemas, hoy día y queriendo evolucionar y tener un centro comercial, nuevos bloques de edificios y un montón de pájaros en la cabeza metidos por los ambiciosos que terminan destrozando paisajes naturales solo por enriquecer sus bolsillos, más los que quieren tenerlo todo debajo de casa aunque tengan que hacer algún sacrificio… como que esto de la sirena no suena más que a mito que quizás poco tiene de cierto o que no podría ser más que una leyenda urbana.

De este modo, están los que creen en esto del huevo de la sirena y los que no, del mismo modo que hay dos bandos con lo que pueda pasarle al pueblo, y todo ocurre de manera paralela con una narración y un dibujo de lo más espectaculares y si hay algo que achacarle al manga es que sea tan corto y no se profundice algo más en los perfiles de los personajes, pero tal y como contaba el propio Kon en el epílogo, teniendo en cuenta que era una serie semanal en una revista (Young Magazine) y que estaba malviviendo con tanto estrés y sin apenas dormir ni comer adecuadamente…

regreso-al-mar-orillaRegreso al mar es un cómic de protesta sobre lo rápido que avanza todo, sin poderlo evitar en muchos casos y sobre cómo uno, en muchas ocasiones, deja de creer en sus sueños para amoldarse a lo que hacen todos los demás, porque no quiere ser el raro del colectivo, uno más del rebaño en esta sociedad tan agotadora y llena de cambios por los que muchos no se quejan ni lo harán. Es un manga con su moraleja, una pequeña obra imprescindible en la estantería de los que gocen con las buenas historias y especialmente va recomendada a todos aquellos que sean fans de las películas y de la serie de Satoshi Kon, para que vean cómo antes de Perfect Blue y de todo lo que llegaría detrás, él ya despuntaba como mangaka y ya tenía ese toque de crítica social y de mezclar realidad con fantasía de una manera que solo un genio podría crear.

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Apasionada de los cómics, la sociedad japonesa y los videojuegos. Twitter personal: @WishRosi

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