(Crítica) Arakawa under the bridge

arakawa_logo_RGB

 

Estos días me he visto la primera temporada de Arakawa Under the Bridge (荒川アンダーザブリッジ) una serie del estudio Shaft (Denpa onna to seishun otoko a la que tenía muchas ganas, a pesar de no haberme leído ni un solo capítulo del manga serializado en la Young Gangan del que han tomado todo el material para realizar su adaptación, pero ahora tengo intención de ponerme con ello en cuanto me sea posible y encuentre unos cuantos ratitos.

ara_ss_(4)La historia comienza cuando un hombre, de apariencia normal (porque aquí todo el mundo lo es, hasta que se demuestra lo contrario) termina sin pantalones por culpa de unos gamberros y, al ir a recuperarlos, se encuentra con Nino, una joven que estaba pescando y que le echa el anzuelo a la prenda del protagonista -Ichinomiya Ko- que se siente en deuda con ella por echarle un cable ya que además ha sido criado con la convicción de que jamás debes aceptar la ayuda de nadie y que tienes que hacerlo todo por ti mismo, o te pasarás la vida debiendo favores. En cuanto que descubre que esta chica pasa de todo y que va a meterse a dormir a su casa, que resulta ser un cuartucho bajo un puente, insiste en si de verdad no hay nada que quiera, que él se siente fatal y ella le pide que sean novios y, como tal, él tendrá que vivir con ella o “en el piso de invitados”, que está también en la zona del puente y que él no tarda en reformar un poco tras recoger unas cosas de su casa.

ara_ss_(5)Comentaba que Ko es en apariencia un chico normal, quitando su rareza inhumana de los favores llevado al extremo y exagerando cualquier pequeña cosa que alguien pudiera hacer por él sin esperar nada a cambio, pero en cuanto que se vea rodeado de auténticos seres de lo más extraños que habitan en la zona que ellos llaman Arakawa y que está junto al río, en un pradito que hay bajo un puente, no es que se contagie, sino que su verdadera forma de ser saldrá a la luz y veremos como no tarda en habituarse a que ande por ahí un señor disfrazado de kappa con cremalleras visibles y todo, que no deja de insistir en que es un auténtico youkai y al que todos consideran el jefe, porque fue el primero en asentarse ahí y el que bautiza a todos los demás poniéndoles como nombre lo primero que se le pasa por la cabeza y, de este modo, tenemos a un tío que parece un travelo (pero no lo es) que va disfrazado por monja y al que llaman Sister, a un zumbado que solo puede caminar por las rayas blancas -a lo Maradona- y al que llaman Shiro/White/Blanco, otro que siempre lleva una máscara de estrella y al que llaman Hoshi (estrella) y, bueno, que os podéis hacer un poco a la idea.

ara_ss_(3)Cada capítulo es un amasijo de locuras, ya que además están divididos en miniepisodios que a veces no van ni enlazados, sin trama alguna y aunque a mitad de la serie parece que esto va a llevar a algún sitio, en realidad nos seguiremos quedando con el día a día bajo el puente, con los niños que creen tener poderes psicosomáticos, la niña inglesa mafiosa capaz de transformarse en Kenshiro de Hokuto no Ken y todo el resto de fauna que cumple con un papel muy definido dentro de esa especie de comuna hippy en la que todo es todos y todos se ayudan, aunque también se fastidien bastante y especialmente quien más guantazos recibirá y será más víctima de abusos será Ko, al que nadie llamará así, sino Rec o Recu por Recruit.

ara_ss_(6)El opening es una pasada y el ending no está nada mal tampoco, aunque no tiene ese juego de luces y colores, ni tampoco una canción con tantos cambios de ritmo y tan bonita, que además pega tanto con las cosas que se cuentan en la serie, sobre la obsesión de Nino con que es una chica de Venus o la forma tan especial de tomarse el cristianismo de Sister. Después de cada ending, además hay unos segundos adicionales de metraje con un actor de carne y hueso disfrazado de Kappa haciendo el bobo, que es de lo más curioso y desde luego pega muchísimo con el tono desenfadado de este anime que tiene un diseño de personajes realizado por Sugiyama Nobuhiro (Ef, Denpa Onna to seishun otoko, Nekomonogatari) y que sin embargo no se parece demasiado a los de sus anteriores trabajos, pero no por ello deja de ser de lo más bonito y menos con la pedazo de animación que tiene la serie en algunas escenas, que ya sabemos que en Shaft son muy dados a sorprendernos con experimentos variados.

Si buscáis una comedia con humor absurdo y personajes de lo más poco ortodoxos posible, echadle el guante a Arakawa Under the Bridge, serie de la que la edición de coleccionista de NISA está casi sin stock y, además, hay una segunda temporada a la que tengo bastantes ganas tras esta dosis de risas con tanto chiste.

Sobre Rosi Ortega 355 Artículos
Apasionada de los cómics, la sociedad japonesa y los videojuegos. Twitter personal: @WishRosi

1 Trackback / Pingback

  1. Entrevista a NISA sobre el mercado europeo - SavePoint

Deja un comentario