(Reseña) Corpse Party: Musume

copusu paati naho

Lo prometido es deuda, así que hoy voy a terminar el ciclo de Corpse Party en manga que tenía pensado hacer, tras escribir sobre Blood Covered, Book of Shadows y Another Child con el que para mí es el peor de todos ellos pero por mucho. Si recomendaba encarecidamente que leyerais los tres anteriores mangas (que además siguen abiertos), os aconsejo también que no os acerquéis a Corpse Party: Musume, aunque basta que lo diga, para que la curiosidad os pueda (o el haceros fans de Corpse Party por todo lo anterior os venza) y os pongáis irremediablemente con esta espiral de ecchi sin sentido y de adaptación truñosa del primero de los juegos con demasiadas licencias y tomando además cosas de uno de los juegos hechos por fans en el que Ayumi es una especie de nigromante.

corpse party musume naomiEn este manga, nuevamente tenemos al grupito de la primera y segunda de las historias nuevamente en el endemoniado colegio de Heavenly Host con los cadáveres por cada rincón, el suelo resquebrajado, los fantasmas sádicos, las maldiciones que se repiten una y otra vez… pero esta vez la chica más importante del grupo es Naomi, aunque cada uno tiene sus escenas que protagoniza, pero que en la mayoría de casos son de risa.

Guionizado nuevamente por Kudouin, aunque a años luz de su trabajo con Another Child y con un dibujo bastante menos chulo de Mika Orie que se ha dedicado a cambiar el color de pelo a los personajes porque sí y a dibujar braguitas, pechos, sangre (incluso de menstruación) y tentáculos en prácticamente cada viñeta, haciendo que tengamos una explosión de ecchi de lo más desmesurada y que prácticamente cada cosa que suceda nos la tomemos a broma. ¿Qué van a mutilar a alguien? Con ese primer plano de sus bragas bien apretadas y que le marcan los labios a ese personaje, ya nada importa, esto es jauja, señores.

Lo bueno del manga es que está completamente cerrado ya con tres volúmenes de lo más irregulares y extraños, teniendo los dos primeros cinco capítulos cada uno y yendo ya el último mucho más al grano y relatando lo poco interesante que tiene en los diez capítulos restantes, pero con un planteamiento y un final que no sorprenden en absoluto y que se asemejan más a películas de terror para adolescentes hiperhormonados que no buscan un buen argumento, sino un par de situaciones tensas y para los que el erotismo, aunque forzado y sin sentido, siempre será bienvenido.

Muertes precipitadas, lagunas en la historia, un comportamiento atípico en algunos personajes y sobre todo muchas situaciones vergonzosas y ridículas es lo que encontraréis en Corpse Party: Musume. Yo a cada vez que los planos principales eran de bragas no sabía si estaba dentro de un ambiente oscuro terrorífico o por unos momentos en Apocalípsis en el instituto, que cada cosa para su cosa, ¿no? Pero bueno, tampoco podía quedarse sin leerlo entero una vez empezado por aquello de ver si mejoraba y porque quería saber cómo acababa esta cutre-matanza en la que se han dejado de lado todos los elementos de terror, todo su rollo de ciencia ficción tan molona y, en resumen, todo aquello por lo que a mí (y a muchos más, seguro) me flipa Corpse Party.

 

Sobre Rosi Ortega 350 Artículos
Apasionada de los cómics, la sociedad japonesa y los videojuegos. Twitter personal: @WishRosi

Sé el primero en comentar

Deja un comentario