(Reseña) Pesadillas de Katsuhiro Otomo

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Katsuhiro Otomo es uno de los mangakas y creadores japoneses más influyentes a nivel internacional, sus obras han servido de inspiración a muchísimos dibujantes y guionistas más influyentes incluyendo entre ellos al tristemente fallecido Satoshi Kon. Quizás su obra más influyente y conocida (que además descubrió el manga para adultos en occidente) es Akira cuyo manga dibujó y guionizó haciendo lo propio con la dirección y el guión del filme del mismo nombre. De este modo quedó patente ya en los 80 que Otomo no se iba a encerrar solo en el mundo del manga tendiendo a ser un artista multidisciplinar algo que agradecemos aquellos a los que nos llaman culturalmente dispersos.

Pesadillas-PortadaComo he comentado, Akira es su obra más conocida pero no es ni mucho menos la única destacable dentro de su obra y de hecho Pesadillas (童夢, Dômu), la que hoy nos ocupa, fue quizás la que sentó las bases de su estilo tan especial y tiene además mucho paralelismos con Akira aunque en este caso no estaremos en el futuro distópico de la Neo Tokyo de Tetsuo y Kaneda. Pesadillas se comenzó a publicar en el año 80 en la Manga Action y finalizó en el año 82 cuando además se compiló en tomo. En nuestro país, Norma Editorial la publicó en tres números en el año 91 y ahora se puede conseguir recopilados en un unico tomo también por Norma Editorial.

Dômu, el título original del cómic, se puede traducir como sueño de niños, y niños será lo que nos encontremos de un modo u otro en la historia que Otomo nos quiere contar. Todo gira en torno a un bloque de edificios residenciales muy modernos (probablemente situados en la capital nipona) y a la investigación policial sobre extraños sucesos y muertes con cierta relación con este bloque de edificios.

Todas estas muertes que, a simple vista parecen suicidios, tienen cierto componente místico y a medida que avanza la historia descubrimos que tienen mucho que ver con uno de los “niños” residentes en el bloque de edificio. Un niño muy especial abandonado por todos y que se divierte provocando este tipo de accidentes y coleccionando objetos de sus victimas. Sin embargo él no es el único niño que tiene ese tipo de poderes psíquicos y se termina encontrando con la horma de su zapato.

Pesadillas-Imagen02A pesar de que Pesadillas no es un manga muy extenso a Otomo le da el tiempo suficiente para mostrar en bastante profundidad la personalidad de los personajes principales y no se corta un pelo en mostrar todas las debilidades de ellos y sus miedos más profundos. Esa es la base del poder que tiene el asesino del libro y con ello, el autor aprovecha para criticar ese ritmo de vida moderno que es común en las grandes ciudades y especialmente en Japón donde la diferencia social entre las grandes ciudades (especialmente en Tokyo) y la vida en el campo es inmensa.

Os adelantaba antes que Pesadillas tenía grandes paralelismos con Akira y, aunque la historia y la ambientación sean muy distintas, es cierto que los poderes de estos niños podrían ser la antesala de los poderes de Kiyoko, Takashi, Masaru, Tetsuo o el mismísimo Akira, y de hecho el diseño del asesino se acerca mucho al de los tres primeros mencionados. Sin embargo aquí no responden en ningún momento a la pregunta de cómo se han obtenido estos poderes quedando un final que deja muchos misterios sin resolver a pesar de que cierra la trama principal. Esto tampoco es ajeno a otras obras de Otomo y es probable que forme parte del encanto de sus obras donde nos obliga a interesarnos y buscar que hay detrás de lo que nos cuenta.

En cuanto al dibujo podemos ver como Otomo se encuentra en este manga con el estilo por el que le conocemos y a medida que avanza el manga los planos se van haciendo más espectaculares y cinematográficos. Destacan especialmente esos primeros planos superexpresivos que dejan a uno sin palabras. En un manga donde se pretende mostrar una arquitectura moderna y bastante particular también es importante que el diseño de los edificios tenga su propio peso y de hecho Otomo hace un trabajo impresionante en todos los elementos inmuebles desde los planos generales de los edificios hasta el parque de juegos que hay bajo ellos.

Tras toda esta parrafada creo que queda bastante claro que Pesadillas es un manga absolutamente recomendable y de lectura obligada para todo aquel que guste del noveno arte.

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