Entrevista a Carlos Portela

Expocómic 2012 - Carlos Portela

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Expocómic 2012 - Carlos Portela

En el año 94 la generación de niños y adolescentes gallegos nacidos en los 80 y a finales de los 70 tuvimos la oportunidad de ver nacer uno de los programas de televisión que ha marcado la infancia de muchos de nosotros. El Xabarín Club mezclaba programas de producción propia como A cantar con Xabarín con grandes series de anime como Dragon Ball, Doraemon o el Doctor Slump o acción real como El mundo de Beakman, que hizo que a más de uno nos empezara a interesar el mundo de la ciencia. Uno de los personajes propios de esta primera parte del Xabarín era el Dr. TNT que, encarnado por Carlos Portela, respondía las preguntas de la audiencia hablando sobre el mundo del cómic americano o europeo y sobre manga (que vivía en esos momentos su primer boom).

En el pasado Expocómic tuvimos la oportunidad entrevistar , además de a JMV y a Salvador Larroca, a Carlos Portela que, aunque ha dejado muy atrás al Dr. TNT, continúa con su trabajo como guionista en Las nuevas aventuras de Esther y en diversas series de televisión entre las que se encuentran éxitos recientes de la TVG como Matalobos y Padre Casares.

nueve: La mayoría de mi generación te conoce como el Dr. TNT y de hecho creemos que esa era del Xabarín Club es una de las mejores de la TVG en cuanto a programación juvenil, algo muy distinto a lo que podemos ver ahora con la desaparición de la programación infantil y juvenil por parte de las televisiones generalistas, ¿cuál es tu opinión al respecto?

Carlos Portela: Cuando empezamos con el Xabarín no había tantos canales temáticos dedicados a la infancia, entonces todas las televisiones intentaban captar la franja de la vuelta del colegio con ese tipo de producto. Lo que pasó es que al abrirse el espectro de canales temáticos en especial con la TDT se crearon canales específicos para ese tipo de público y las generalistas o las autonómicas lo dejaron de lado para competir buscando los contenidos de mayor audiencia. Aunque en un principio podamos pensar que los canales autonómicos tienen una vocación de servicio público y deben cubrir todas las franjas de edad, la verdad es que la presión por tener contenidos rentables es muy grande y si publicas un programa infantil o juvenil y baja la audiencia en el parlamento, la oposición (sea quien sea) se lanza a criticar la decisión por no ser rentable y ser un gasto innecesario de dinero. Entonces por un lado se dice que las televisiones públicas deben dar servicio público para todos los ciudadanos que, de hecho, pagan esa televisión, pero al mismo tiempo si esta televisión no es rentable los mismos partidos políticos según estén en un lado o en otro buscan la mínima diferencia para criticar la parrilla de programación con lo que nos encontramos ante una ecuación muy difícil de resolver. Ahora se ha pasado el programa a las primeras horas de la mañana y con Disney Channel, Clan, etc. la competencia es durísima y se ha eliminado la producción propia que hacíamos nosotros. Cuando retiras la producción propia solo te quedas como un contenedor de dibujos animados y ya no puedes hacer las piezas, no puedes hacer los videoclips y tampoco puedes tener esta interacción como la que hacíamos con el Dr. TNT hablando un poco de la cultura pop, algo que ahora también puedes encontrar hoy en internet en blogs o webs.

También te debo confesar que el nacimiento del Dr. TNT fue de pura casualidad. Yo entré como guionista en el programa y Suso Iglesias, que más tarde fue el director, me dijo de hacer algo así y a mí tampoco me desagradó la idea. Entonces decidí crear un personaje porque tampoco tenía mucho sentido que yo saliera diciendo: “Hola, soy Carlos Portela” porque la gente que me viese diría: “Y este quién diablos es”. La verdad es que ni Suso, ni yo, ni ninguno de los involucrados teníamos la más remota idea de que el programa iba a funcionar tan bien como funcionó después. Y tampoco creo que yo, por mi aspecto, sea el presentador ideal y de hecho no tenía vocación de eso ni nada por el estilo, lo mío es escribir guiones y eso fue un accidente pero que duró casi cinco años. A mi incluso me agobiaba eso de que la gente me pudiese reconocer porque mírame (hace un gesto señalándose a sí mismo), me gustan mucho los cómics eso es cierto, pero soy una persona normal. (risas)

9: Además de ser el Dr. TNT has trabajado como guionista en una gran parte de la producción propia de la TVG como Rías Baixas o Padre Casares y ya llevas unos cuantos años guionizando Las nuevas aventuras de Esther, ¿qué tal está funcionando Esther?

C.P.: Esther está funcionando muy bien, sobre todo para lo que es el estándar español de ventas no está nada mal. Creo que de Las nuevas aventuras ya hemos vendido más de 40.000 ejemplares en total lo que es una cifra altísima teniendo en cuenta que el estándar de ventas en España es de 1.000 o 1.500 unidades. Cualquier título que pase de los 1.500 ejemplares vendidos ya casi se puede considerar un éxito para el editor. No digo un best seller porque en la historieta española son contadísimos, lo consiguen los premios nacionales que por serlo alcanzan normalmente los 10.000 ejemplares vendidos, y alguna obra de Prado o de Paco Roca, pero tampoco todas. El problema en el mundo del cómic en cuanto a ventas es que si en literatura a lo largo del año hay diez o quince títulos que pasan de los 30.000, nosotros no tenemos eso. Ni siquiera Mortadelo se acerca a esas cifras, durante una temporada funcionó así Naruto, o cuando sale un Astérix nuevo o, en su momento, un Tintín. El estándar de ventas es mucho más bajo y lo cierto es que cuando uno sabe las ventas reales de las cosas tiene esa sensación de estar con los pies en la tierra. Es muy normal que cuando uno es aficionado a los cómics piense que todo el mundo compra, sucede lo mismo con las series que todo el mundo las ve, y no es cierto, al final son universos muy pequeñitos.

Nosotros, cuando sacamos el primero de Esther, nos llamaban de otras editoriales diciendo que eso era increíble, y a nosotros también nos pilló por sorpresa.

9: El caso de Esther también es un poco especial porque fue un cómic de éxito en los 70 y 80 pero tenía un público objetivo muy definido que ahora no lee cómics.

C.P.: Quizás no lee cómics porque no se hacen cómics para ellas. Siempre nos quejamos de que las mujeres no leen cómics pero tampoco se hacen cómics para ellas. Yo siempre he pensado que eso era absurdo, para empezar, en términos absolutos, las mujeres leen más que los hombres así que despreciar a las lectoras es el mayor error que se puede cometer. Entonces cuando se me ofreció la oportunidad de hacer Esther con su autora original y siendo un tebeo clásico español, yo como aficionado no lo dudé ni un segundo. Yo ya había leído Esther en su momento porque soy un auténtico devorador de tebeos y además tampoco tengo ningún problema con su procedencia, leo desde manga a BD europea y por supuesto historieta femenina. Además en este tipo de historias puedes encontrar cosas mucho más interesantes y mejor estructuradas que en algunas del cómic convencional. No sería la primera vez que tengo alguna discusión al respecto y  lo cierto es que los guiones de los cómics de superhéroes, por ejemplo, tienen algunas cosas que son muy ridículas y no tienen ninguna consistencia, cuando lo lees te olvidas y entras en su juego y así lo pasas bien y con el cómic femenino es la misma historia no tiene por qué tener unos guiones menos elaborados como muchos dicen.

Con Esther hicimos una actualización del personaje, en los años 70 y 80 las lectoras eran adolescentes y ahora son mujeres de entre treinta y cuarenta años, estamos haciendo un tebeo que esté en consonancia con la serie clásica manteniendo su estilo pop pero con una lectura adulta. Las situaciones que se dan son los problemas que se pueden tener cuando tienes hijos o cuando ya sobrepasas la treintena y te reencuentras con la gente que conocías cuando estabas en el instituto y de repente ver qué fue de aquellas expectativas de futuro que tenías y cuál es la situación real en la que te encuentras ahora. Son situaciones totalmente reales y gracias a eso conectó. Está claro que no son los 300.000 ejemplares de la época de Bruguera pero también los tiempos han cambiado y los modelos de distribución no son los mismos. El quiosco ya no existe prácticamente y es todo venta directa a través de librerías especializadas así que es mucho más difícil llegar al público de antes.

9: En los años 80 hubo un boom tremendo de revistas que funcionaban y es algo que ha ido desapareciendo, ¿como aficionado cual es tu opinión al respecto?

C.P.: Hay un detalle sobre ese boom de revistas del que no nos podemos olvidar. Estas revistas existieron porque entramos en la democracia y había un montón de material que se había generado en Italia y Francia en los años 60 y 70 que aquí no se había llegado a publicar. Entonces, en los primeros 80, todo ese material entró a través de Totem y un par de revistas más y al funcionar, con todo el material que tienen acumulado da para abastecer tal cantidad de revistas que en cinco años se publica en España todo lo que se había publicado en el resto de Europa en los veinte años anteriores. Después de esto, al encontrarse sin cómics para tanta revista, la calidad cae en picado y la burbuja estalla. Tampoco debemos olvidar que no hay nada peor que estar de moda, el cómic se puso de moda al principio de los 80 y cuando la moda se acabó, se dejaron de comprar cómics. Yo recuerdo la época en la que El Víbora vendía 50.000 ejemplares cosa que hoy no sucede con nadie. Si tú en cuatro años publicas todo lo que Moebius había hecho en doce tienes que esperar un año para que Moebius haga un ábum nuevo. Esto fue lo que paso, los que tuvimos la suerte de vivir eso con trece o catorce años con la cantidad de lecturas a las que pudimos tener acceso en cinco años fue un chute de historieta para adultos brutal que también tuvo sus resultados. Esa generación fue la que después, como autores dio paso a la creación del mercado directo con el nacimiento de Camaleón y las librerías especializadas con la red de distribución de SD que curiosamente es un modelo americano en cuanto a mercado y los cómics que hacíamos nosotros eran pseudotebeo francés, que es del que habíamos aprendido, el resultado es un batiburrillo que no tiene por donde salir y que viene a dar lo que tenemos hoy en día.

Esto mismo le pasa al manga, que está en franca decadencia en cuanto a ventas, a pesar de que en un momento yo pensaba que el manga quedaría estabilizado parece que no y en Francia también está pasando. Hay cosas que se siguen vendiendo bastante bien y hay grandes series, pero no es lo que fue a principios de los noventa ni a principios de la década pasada. Y que conste que uno de los motivos que no está analizado pormenorizadamente para el nacimiento de la nóvela gráfica es la influencia del manga y del cambio tecnológico ya que de repente la gente se da cuenta de que no tiene por qué hacer álbumes de 48 páginas como en el año 44, que la segunda guerra mundial hace años que acabó y ya no hay restricciones de papel y puedes hacerlo como quieras. Y si te fijas es más pequeño, es algo a medio camino entre el álbum europeo y lo que hacen los japoneses con sus historias de 2000 o 3000 páginas.

9: Ahora no existen revistas pero tenemos internet, ¿qué opinas de los nuevos módelos de mercado a través de internet?

C.P.: Me parece fabuloso, es otro modo de llegar a la gente. El problema es que a mucha gente le venden internet como la panacea y tú montas tu página y al final te visitan treinta personas porque el problema está en el posicionamiento en Google y el que te conozca mucha gente no depende tanto de la calidad de tu trabajo. Hay muchas páginas muy buenas que la gente no conoce. Esa es la estrategia que ha seguido Amazon. Amazon aguantó, aguantó y aguanto hasta que al final se está comiendo el mercado absolutamente, nadie puede competir en precio con ellos. En España en ese sentido no tienen tanta ventaja porque la ley no permite bajar más de un 5% el precio de los cómics pero en los EEUU es brutal. Amazon, en lo que se refiere a las librerías especializadas, ha acabado con las preview porque tú puedes pedir directamente a EEUU y llegan a tu casa los cómics antes de la fecha de lanzamiento y con un 40% de descuento, te pueden llegar a casa incluso antes que las previews y a mitad de precio.

9: Dejando el tema del mercado un poco de lado, ¿en qué proyecto estás involucrado ahora?

C.P.: Ahora mismo estoy trabajando para Telecinco, en una comedia con Antonio Resines del estilo de las series de esa casa como La que se avecina, Aída, etc. Si todo va bien se grabará durante el año que viene y supongo que se estrenaría a finales de ese mismo año. Pero bueno, en televisión actualmente no se puede afirmar nada porque en cualquier momento te lo cancelan. Tengo también otras cosas relacionadas con la televisión, sigo con Las nuevas aventuras de Esther y el año que viene se publicará Impresiones de la isla en un recopilatorio que integra los dos números de Camaleón, varias historias cortas que había hecho con Fernando Iglesias y una especie de volumen con veinte años de antología de ese tipo de historias. Algo bastante indie y bastante raro, pero bueno la curiosidad es que es algo hecho hace veinte años y nunca se había publicado en condiciones. Y ando escribiendo alguna cosa más por ahí pero hasta que no lo tenga terminado tampoco quiero decir nada.

9: Para finalizar, ¿cómo ves la situación actual en Galicia en cuanto a la industria cultural en general y el cómic más en particular?

C.P.: Es una pregunta muy difícil… el mercado cultural está mermado, evidentemente uno de los primeros sitios donde se recorta es en la cultura. También es lógico, antes de recortar en sanidad y educación, aunque nos pueda doler porque nos afecta directamente, eso es lo principal donde no se debe recortar, pero bueno eso ya es otro tema y otra conversación. A mí lo que me cuenta la gente que está trabajando allí es que sí que se están haciendo muchos recortes en cultura y que además, al tener una población pequeña con una industria también pequeña aunque muy desarrollada al pegar un hachazo y recortar lo dejas en nada. Si te fijas todos los productos (audiovisuales) que hay en la tele son lowcost y eso ya quiere decir algo. Por lo menos aún se hace algo porque en el resto de autonómicas en general no se está haciendo nada. Muchas veces la gente se queja de la TVG y comparado con el que hay fuera es una maravilla, salvo TV3 el resto de canales en cuanto a producción propia están muy por debajo, en ese sentido estamos muy por debajo a nivel estatal. Pero claro, tampoco hay dinero y hay que tener en cuanta que somos poco más de dos millones de personas y si ya normalmente no se leen libros mucho menos en gallego.

La cosa está muy complicada lo que os ha pasado a vosotros (desaparición de O Viraventos) me puede pasar a mí mañana y mucha gente está emigrando e intentando buscar trabajo fuera y ahora me comentaba Juan Diaz Canales (Black Sad) que en Francia la cosa tampoco está nada bien, al menos en el mundo del cómic y es Francia, uno de los mayores productores mundiales. Supongo que es algo generalizado y que la gente también tiene miedo y como tiene miedo no quiere arriesgar con lo que produce más incertidumbre y hay que romper con eso. Es complicado… supongo que lo primero que tenían que hacer los gobiernos es facilitar los créditos y tanto salvar bancos como salvar personas. A mí me gustaría ver al primer banquero que meten en la cárcel o que pierde el trabajo sin cobrar una indemnización de un millón o dos, que yo hay meses que no los gano. (risas) Pero lo que vosotros vais a hacer con el blog es lo que hay que hacer, no se puede uno quedar en casa.

9: Muchas gracias por dedicarnos unos minutos de tu tiempo.

C.P.: Ha sido un placer y mucha suerte con vuestro blog.

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