(Crítica) Koe de Oshigoto

El otro día me vi las dos ovas que conforman la adaptación del manga Koe de Oshigoto de Konno Azure que está compuesto por 4 tomos nada más y que trata sobre cómo Kanna, una chica de 16 años comienza a ser dobladora de juegos eróticos sin haber recibido ningún tipo de formación, no estar ni siquiera mentalmente preparada y, sobre todo, ser una chica de instituto normal y corriente de lo más tímida y, por supuesto, virgen y que no ha tocado un vídeo pornográfico, revista subida de tono o nada que se le parezca en su vida, ni por curiosidad.

Al ser una serie tan cortita y sin una continuación anunciada, las ovas también se quedan algo escasas y nos dejan con un final completamente abierto, ya que lo que veremos será cómo se convence esta adolescente de que tiene que comenzar a realizar este trabajo en el el estudio de juegos de su hermana que al contrario de lo que ella pensaba, no eran precisamente para todos los públicos, sino que se trata de visual novel no aptas para menores (del estilo de Boob Wars, My Girlfriend is the President, Demonbane y tantas otras) y justamente ella, siendo menor, iba a prestar voz a los personajes diciendo cosas de lo más pervertidas y metiéndose en el papel de los personajes como si realmente estuviera realizando prácticas sexuales con otras personas y teniendo que entrar además en una especie de clímax para despojarse de su vergüenza y ponerse a gemir como una loca o hacer ruidos de felación mientras recibe consejos y ayuda de los que a partir de ese momento serán sus compañeros de trabajo.

Koe de Oshigoto no es un hentai aunque pueda parecerlo por el tema que trata. Es simplemente un ecchi con algo de fanservice, necesario para explicar un poco en qué consisten esos juegos para los cuales la joven Kanna practicará con su hermana no solo para ser capaz de decir las palabras “coño” o “polla” con naturalidad, sino hacerlo además de una manera sensual como si disfrutara con ello, porque es lo que se requiere para el trabajo que va a desempeñar.

Las situaciones que ocurren en estas dos OVAS y cómo se van desarrollando los hechos a todo velocidad -pero sin que llegue a estar todo precipitado- son de lo más hilarantes y no pude evitar partirme de risa al ver cómo la tímida protagonista tiene un talento oculto para esto del doblaje de escenas porno en videojuegos, de manera que entra en una especie de trance y, si llega el caso, hasta se corre de verdad mientras que le toca doblar el momento del orgasmo final en el fingido polvo del guión que le ponen en las manos para que vaya con él a la sala de grabación.

Son dos capítulos de lo más ligero para verse antes de dormir, en el transporte público o en cualquier momento que, como le pilléis el punto (como me pasó a mí), seguro que os quedáis con ganas de más, de ver cómo sería el día a día de Kanna como seiyuu de juegos hentai, pero simplemente tendréis sus inicios con los truquitos de su hermana para que ésta se suelte y saque su lado más pervertido a la hora de doblar las escenas.

La lástima es que el autor no siga con el manga para que haya más material que se pudiera adaptar, pero así son las cosas y al menos estas ovas, aunque no estén licenciadas por aquí, merecen mucho la pena para echarse unas risas, aunque tampoco os esperéis un dibujo asombroso o una animación brutal, simplemente cumple en los aspectos técnicos, que ya le llega bien en comparación a otras cosas que uno puede encontrarse por ahí.

Sobre Rosi Ortega 351 Artículos
Apasionada de los cómics, la sociedad japonesa y los videojuegos. Twitter personal: @WishRosi

3 Comments

  1. Acabo de buscarlo en series.ly y me he descargado los dos capitulos que hay. Son geniales, me he reído un montón… deberían seguir, sin duda.
    Gran artículo y muy buen blog, mis felicitaciones 😀

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